Por Paco Montaño*
Apulco,
un pequeño poblado perteneciente al municipio de Tuxcacuesco, en el estado de
Jalisco, cuyo nombre según algunos significa “Agua Mala” o “Agua Revolcada” y
según otros “Lugar entre Roca y Agua”, habitado –según datos del censo de 2015-
por 155 mujeres y 157 hombres es el lugar de nacimiento de Juan Nepomuceno Carlos
Pérez Rulfo Vizcaíno, quien este 16 de Mayo del 2017 estará cumpliendo un siglo
de su llegada a este mundo.
En
la frontera que divide el Realismo del Realismo Mágico encontramos a Juan
Rulfo. Con las poquísimas páginas que publicó supo plasmar el profundo drama de
la condición humana; su hambre, sus miedos, sus pocos goces, su tierra. Así
mismo nos expone lo irreal, lo fantástico con un muy natural aire de cotidianeidad,
detiene el tiempo e introduce elementos fantásticos que resultan normales
dentro de sus historias.
Son
solamente dos las obras con las que Juan Rulfo entra de lleno a la Literatura
Universal: “El Llano en Llamas” (1953), un compendio de 15 cuentos cortos en
donde encontramos al campesino en su condición de miseria, elevado al doloroso
universal del hombre que sufre y padece. Y “Pedro Páramo” (1955) considerada
por muchos académicos y críticos como la obra cumbre del Realismo Mágico, una
narración misteriosa y con sorprendentes ramificaciones. Los expertos señalan
como puntos en común en la obra de Rulfo “la
elevada condensación expresiva de sus textos, así como la diversidad
estructural de sus relatos” (Rosser). Lo más destacable es que hallamos
historias fragmentadas con una narrativa plagada de elipses y que maneja como
centro de su construcción una notable dislocación del tiempo. También es
notable la reducción del papel del narrador tradicional y el predominio del
diálogo.
Aunque
los narradores tienden a seguir la forma cotidiana de hablar para dedicarse a
contar, hay casos extraordinarios en donde al mismo tiempo se juega con el
juego de la música. Cuando el sonido y el ritmo se conjugan para evocar
sensaciones, imágenes, reflexiones y emociones, crean poesía. Con Rulfo estamos
en presencia del lenguaje en su versión más estética. Para ejemplo el siguiente
listado de algunas frases usadas en sus relatos:
“Estas
dentro de mi sangre, pasas por mi corazón a cada rato”
“…miraba
caer las gotas iluminadas por relámpagos, y cada vez que respiraba suspiraba, y
cada vez que pensaba, pensaba en ti…”
“¿La
ilusión? Eso cuesta caro. A mí me costó vivir más de lo debido”
“Me
gustas más cuando te sueño, porque entonces hago de ti lo que quiero…”
Después
de la publicación de “El Llano en Llamas”, Rulfo redacto algunas piezas para cine
y colaboró en adaptaciones de sus cuentos. En 1960 se estrena “El Despojo”
basado en una idea suya. En 1962 Emilio Fernández lo busca para pedirle que
escriba el guion para “Paloma Herida”
En 1980 se publica “El Gallo de Oro y otros
textos de cine”, este guion conoció dos versiones, una de Roberto Gavaldon en
1964 y Arturo Ripstein lo adapta para su cinta “El Imperio de la Fortuna” en
1986.
En 1972 es asesor de contenido para “El Rincón de las Vírgenes”,
un guion basado en algunos de los cuentos de “El Llano en Llamas”
Conocido
en todo el mundo como escritor es también un excelso fotógrafo que consiguió
eternizar su particular visión de México, sin embargo, probablemente debido a
su abrumador éxito temprano como escritor y a su timidez natural (esto lo
señala su hijo), es que fuè reticente a mostrar el acervo compuesto por más de
6000 imágenes en blanco y negro que acumuló principalmente desde la mitad del
siglo y hasta su muerte en 1985. Fue
hasta 1980 que permitió que se hiciera con ellas una exposición.
La multifacética obra de Juan Rulfo está muy por encima
de la importancia; está en los terrenos del prodigio, de la pericia literaria,
del texto y la imagen en sí mismos. Su obra queda para la posteridad flotando
en murmullos, en silencios y en palabras de los muertos que se quedaron pegados
a muros de ruinoso adobe y vagando atemporalmente en llanos ardientes y
polvosos.
(*) Paco Montaño
Nació en la Ciudad de México hace 44 años y radica en León
de los Aldama desde hace 34.
Voraz lector desde temprana edad, escritor por consecuencia
y circunstancia; amante del hasta hace poco incomprendido arte de la Novela
Gráfica antes conocida como “cuentitos” y recientemente como “comic”. Cinéfilo
y melómano ha comprendido a fuerza de experiencia propia que necesita escribir
para vivir… y trabajar para comer.
Ha cursado varios a Diplomados en Creación Literaria por
parte del Instituto de Cultura del Estado de Guanajuato y por el Instituto
Nacional de Bellas Artes. Fue alumno de la escritora Claudia Guillén. Enamorado
del Cuento Corto en particular y de la
Literatura en general ha participado promoviendo talleres y cursos en esta la
que considera su ciudad. Recientemente incursionó en el Cine de corto metraje
adaptando a guión uno de sus cuentos teniendo como resultado una buena
aceptación en el medio. En la actualidad se encuentra colaborando con la Casa
Azul impartiendo cursos de Literatura.
Tiene el honor de haber publicado algunos de sus textos en
periódicos y revistas de circulación local, nacional y recientemente
internacional con la fortuna de haber obtenido algunos premios y reconocimientos
por algunos de sus cuentos. También ha realizado guiones para comic y
cortometraje, lo mismo que reseñas y breves ensayos sobre temas diversos.
Se declara ferviente creyente de que si madura demasiado se puede pudrir.


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